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El Jardín de Eden a nuestro alcance
Tal vez el más grande mis-entendimiento de la historia Cristiana fue que los humanos fueron echados del Jardín de Eden por un Dios enfadado. La evidencia empírica ya se ha ido acumulando a través de los milenios ahora y sugiere una interpretación muy distinta: nos fuimos de nuestro libre albedrío.
Tal vez lo que ese cuento estaba intentando a decir era que nos tubimos que ir de ese Paraíso como lógica consecuencia del tragarnos la idea de nuestra superioridad sobre el Poder de la Naturaleza, alentados por la repentina vísita del serpiente de la arrogancia y del orgullo.
Y si nos fuimos de nuestro libre albedrío - entonces podemos volver.
Tal vez de prisa, alentados por las noticias de los desastres que esta arrogancia ha causado, podemos ahora volver no solamente más informados, si no también más humildes y más sabios, a re-connectar con nuestro verdadero lugar en la Creación: que es un lugar bastante más pequeño de lo que pensabamos: un lugar nada más importante de lo de cualquier otra especie.
El Jardín de Edén es un conocido bosque comestible: está a nuestro alcance - solo tenemos que organizarnos y plantar.
(ver continuación de Artículo en las páginas de Círculo de Estudio)

El Cambio Climático y los Bosques
No podemos parar el cambio climático en un mundo deforestado
Si la destrucción de los bosques y las turberas continúan sin cesar, nunca podremos prevenir un aumento de la temperatura global
Ben Caldecott en The Guardian (28/08/08)
Los bosques y las turberas tienen un papel singular que desempeñar en la batalla contra el cambio climático. Los bosques con vida y las turberas pueden secuestrar las emisiones de carbono, mientras que cuando mueren liberan el carbono previamente almacenado. Cada año, la aniquilación de estos dos hábitats genera más gases de efecto invernadero que cada coche, camión, tren o avión sobre la Tierra. Esto es más o menos la misma cantidad de CO2 que es emitida por los Estados Unidos o China cada año.
Artículo sigue en la página de Globalízate
100.000 nuevos árboles para proteger al mundo
“Los ecosistemas forestales nos proveen de bienes y servicios fundamentales y contribuyen a asegurar la alimentación, el agua y el aire limpio. Además, protegen el suelo y son fundamentales para lograr un desarrollo sostenible. A pesar de lo importantes que son para nosotros, no siempre los protegemos como deberíamos. En España, en la última década, han desaparecido 250.783 hectáreas de suelo forestal (una superficie similar a la provincia de Vizcaya)”, ha alertado la entidad ecologista, a través de un comunicado de prensa.
El proyecto Plantemos para el Planeta se inició en 2007 con el objetivo de plantar mil millones de árboles en todo el mundo. Al haberse superado la meta, la campaña se ha prolongado a 2008 y ha incrementado las expectativas a 3.500 millones de ejemplares.
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fuente : El Mundo, 15 Septiembre 2008
La ministra de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, ha anunciado en rueda de prensa la aprobación del nuevo ‘Plan de reforestación’, aprobado en el Consejo de Ministros, y que pretende “potenciar la riqueza del patrimonio natural español”.
El plan propone plantar 45 millones de árboles de especies autóctonas peninsulares, baleares y canarias, para reforestar más de 61.000 hectáreas, “revitalizando los ecosistemas y creando opciones de empleo, especialmente rural”, explicó la ministra.
Las plantaciones, que se desarrollarán en dominios públicos y espacios estatales de 2009 a 2012, requerirán de una inversión de 90 millones de euros.
Este ambicioso plan se verá complementando con la implantación de un programa de prevención de incendios forestales, que busca apoyar los esfuerzos de las Comunidades Autónomas en estos asuntos.
“Aunque la media de incendios es mucho menor que la de los últimos diez años aún quedan muchos esfuerzos por hacer… la meta debe ser llegar a cero incendios en el país y para eso debemos trabajar en conjunto para realizar tareas de previsión que eviten estos destares”, explicó Espinosa. “Más vale prevenir un incendio que pagar un incendio”, añadió.
Estos programas servirán en gran medida para la creación de empleos, en su mayoría rurales. “Estamos hablando de un aproximado de 3.000 puestos directos de trabajo y un buen número más de indirectos”, apuntó la encargada de Medio Ambiente.
Por su parte, el director de Greenpeace España, Juan López Uralde, ha declarado que el anuncio “es un primer paso, pero no suficiente para frenar la desertización” y añadió que “no hay que dejarse llevar por las cifras, 45 millones de árboles parecen muchos, pero no lo suficiente. Es un primer paso para la recuperación de las fases degradadas, de la desertización y que por fin se empiecen a poner las bases para frenar este problema, que se agravará con el cambio climático, es positivo, pero no suficiente”.
La ministra también informó que el Consejo de Ministros ha acordado la creación del Centro Internacional de Cambio Climático, que se ubicará en el pabellón de España de la Expo Zaragoza y que aspira a convertirse en un “centro de referencia a escala mundial”. Con esto podemos desarrollar un “despliegue estrategico de medidas contra el cambio climático, adaptadas siempre al caso español”, afirmó Espinosa.
Huertos urbanos, además de brindar beneficios terapéuticos y sociales, mitigan la acumulación del calor en las ciudades
08-09-08
Representan dentro de los núcleos urbanos una vía de contacto con la naturaleza, aportan beneficios educacionales, sociales, ambientales, terapéuticos y, en algunos casos, económicos. No es necesario para su creación y desarrollo disponer de grandes extensiones de terreno; se puede utilizar un solar que está en desuso, las azoteas de los edificios o los balcones y terrazas de la propia vivienda.
Además de sus beneficios terapéuticos y sociales, los huertos urbanos ayudan a recuperar zonas verdes y a mitigar la acumulación del calor en las ciudades.
Los huertos urbanos representan dentro de los núcleos urbanos una vía de contacto con la naturaleza, al mismo tiempo que aportan beneficios educacionales, sociales, ambientales, terapéuticos y, en algunos casos, económicos. No es necesario para su creación y desarrollo disponer de grandes extensiones de terreno; se puede utilizar un solar que está en desuso, las azoteas de los edificios o los balcones y terrazas de la propia vivienda.
Condiciones mínimas
Cada vez un mayor número de ciudades apuestan por la creación de huertos urbanos. La pionera fue Barcelona, que en 1996 puso en marcha la primera red de huertos urbanos regulados, que establece como única condición para convertirse en uno de sus usuarios ser mayor de 65 años y vivir en el distrito donde se halla el huerto. Pero esta iniciativa no se destina en exclusiva a los jubilados; muchas escuelas han comenzado a implantar estos huertos promovidos por asociaciones de padres de alumnos.
El acceso a los huertos urbanos se realiza por sorteo, previa inscripción de los interesados en una lista de espera. Los afortunados tienen derecho a cultivar en la parcela que se le ha asignado durante un período determinado de años siempre que se comprometan a cumplir una serie de normas.
Por ejemplo, cada titular debe hacer frente de los gastos de sus propias semillas y plantas y, en algunos huertos, también pagan una parte del agua de riego. Se comprometen a destinar su cosecha al autoconsumo, a no instalar ni casetas, ni porches, ni jaulas para animales en el huerto y a respetar las parcelas vecinas. A cambio, disponen de las herramientas que les facilita la propia entidad que promueve el huerto y de la orientación técnica de sus responsables.
Beneficios sociales y educación ambiental
Son muchos los expertos que coinciden en subrayar los beneficios terapéuticos y sociales de la horticultura. Por esta razón, en numerosos huertos se dispone de parcelas reservadas para pacientes neurológicos o con algún tipo de discapacidad, y para jóvenes y adultos en riesgo de exclusión social. Además, en el caso de los jubilados, los cuidados en el huerto les proporcionan la satisfacción de sentirse y ayudan a evitar depresiones.
Pero las bondades de estos espacios ecológicos urbanos no finalizan aquí. Los huertos son una forma de educación ambiental y nutricional. De ahí que las Municipalidades concierten visitas con diferentes colegios para que los alumnos disfruten de la oportunidad de observar cómo se cultiva una lechuga. El hecho de fomentar el cultivo para el autoconsumo, aunque sólo se trate de un par de hortalizas al mes, aporta una nueva perspectiva sobre la seguridad de los alimentos, el uso de productos químicos y el cuidado de la tierra.
Por otro lado, esta actividad fomenta la conciencia del reciclaje de los residuos (el abono que se usa se elabora con los residuos orgánicos), de la conservación de los espacios comunes y la convivencia. Al fin y al cabo, entre todos los usuarios deben mantener cuidado el huerto, respetar las instalaciones comunes y compartir los gastos de agua.
La filosofía que rige el funcionamiento de los huertos urbanos es la de la agricultura ecológica planteada como una actividad lúdico-educativa en la que el objetivo no es conseguir la mejor cosecha, sino conocer la naturaleza y practicar una agricultura respetuosa desde el punto de vista ambiental. www.ecoportal.net
Publicado por Álvaro Leiva en http://www.siendo-humanos.blogspot.com/
autor : Gustavo Duch, Veterinarios Sin Fronteras | 9 Octubre 2008

“El modelo alimentario actual está basado precisamente en un uso irracional de los recursos materiales y energéticos. Comemos básicamente petróleo: en la producción intensiva se necesita de mucha maquinaria, de fertilizantes y de agrotóxicos, y todo ello es petróleo. Además se incrementan día a día los kilómetros que los alimentos recorren antes de llegar a la mesa, y no sólo los alimentos ‘tropicales’ como bananos o kiwis, sino y sobre todo alimentos que tradicionalmente se producían en el ámbito local (manzanas, uva, pescado, etcétera).”
seguir leyendo en http://www.portaldelmedioambiente.com/2008/10/09/decrecimiento-y-agricultura/
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